Carmen, sorprende a su vecino espiandola fascinado ante la visión de unos pechos naturales, entiendase que ya no son nada comunes, con unos prismáticos desde la ventana de enfrente. Lejos de enfadarse, llamar a la policía y denunciarlo por depredador, que es una de las peores denuncias imaginables, va a su casa y le proporciona una felación seguido de el polvazo de su vida... Internet, donde tus sueños se hacen realidad. A veces.