Hace 20 años de la catastrofe de Chernobyl, 20 años es tiempo suficiente como para que recordemos aquello solo como "algo que paso hace mucho tiempo" y para refrescarnos la memoria vienen el Fotógrafo Robert Knoth y la reportera Antoniette de Jong con su libro "pesadillas nucleares" donde nos muestran los estragos de la radioactividad, niños con hidrocefalia, deformidades variadas, enanismo... ya sabes, lo tipico que alimenta un morbo desmesurado y se disfrazada de homenaje a "aquellas personas que siguen sufriendo a día de hoy".

Asi que las victimas de Chernobyl; ahora, ademas de ser deformes, tener la cabeza como un armario de grande y padecer mil y un calvarios... han de soportar que nosotros, los sanos, los miremos con una mueca de entre asco y pena en las páginas de un libro, o en una página de internet.