OT6: Gala 4
Publicado por Nazaret el 09 / 5 / 2008 a las 10:58 pm
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La semana pasada me fue imposible hablar de la Gala 3 de Operación Triunfo porque de mis manos no se escribirían más que palabras escritas desde el lamento. Esta semana esperaba que fuera diferente, pero no, la cosa va a peor y no me queda otra que apechugar con ello; si soy una consumidora de realities, lo seré con todas sus consecuencias.
Como dije, uno de los mayores problemas de esta edición es el hecho de estar más cerca de Gran Hermano que de un concurso de nuevos talentos musicales en el que el programa hace de plataforma de lanzamiento y promoción de sus carreras; ahora la única promoción que se ve es la de personas maleducadas, arpías, con una falta de compañerismo considerable e increíblemente quejicas; es que ya sólo falta un par de despelotes para que del parecido con GH pase directamente al de Súper Modelo...
¡Anda!
En esta edición de Operación Arpía, debemos de añadir al saco de los culpables a más personas a parte de a los concursantes y los que han decidido que el 70% de las canciones que se canten sean politonos.

Finales de junio, fin de los exámenes. En el gimnasio del colegio, por turnos, ensayan grupos de chicos que se presentarán al festival de playbacks para los padres dentro de una semana. ¡Esto es OT 6!. Como si el departamento de vestuario fuese asesorado por la repetidora de 3º de la ESO que este año bailará el 'Don't Cha' con unas cuantas amigas. No se trata de un vestuario escogido con la intención de aportar más a la canción o porque va en consonancia con el estilo del triunfito a vestir. Se trata de disfraces.
Se trata de conceptos mal asimilados, modas pasadas e inspiración de escaparates mal montados.
Se trata de ropa barata y caspa. Un mal gusto exquisito llevado a la máxima potencia que junto al maquillaje correcto te hará triunfar en los barrios bajos.
Por suerte todos estos errores le servirán a algunos para tener trabajo durante algún tiempo, como Risto, que a pesar de estar imitándose a sí mismo, vuelve a ser el protagonista de este programa una edición más. Eso sí, otro miembro del jurado llega pegando fuerte como para acaparar parte del protagonismo:
Los veredictos de Coco Comín cada vez me parecen más preocupantes. Frases como "el español es más difícil que el inglés, todo el mundo lo sabe", "tengo que decirte con todo el cariño del mundo que andas fatal", "separas mucho las piernas", "el flequillo te cae en la cara y sabes afrontarlo" y dirigir un "tu dicción es estupenda" hacia una persona que dice "preshiosho" o "shabor" debe de ser más complicado de asimilar que el que Risto te llame niñato. Pero con ese tipo de comentarios te puedes hacer una idea del claro favoritismo que hay por unos u otros concursantes; los más claros para mí son Pablo, Noelia y Anabel.
En cuanto a los dos primeros, no paran de engordarles diciéndoles lo maravillosos que son y buscándoles las mejores canciones del uk top 40, pero el caso de Anabel es uno de los mayores de favoritismo que he visto en este programa - a excepción de este último veredicto en el que Risto le puso con sus palabras los ojos como si fuese un manga.
Anabel no es precisamente de mis favoritas; es guapa y baila bien pero no dista mucho de Tania G, con la diferencia de que la cordobesa es la grasiosa y Tania la llorona. Pero además de eso, Anabel es esa chica de fama-a-toda-costa, que lo mismo te canta en el programa de María del Monte, te baila en un videoclip o se presenta a 'Fama' por lo que estás de enhorabuena, a esta le proponen una portada en Interviú y se lo iba a pensar bastante.
Y ya sin más, lo mejor de esta Gala:
Señor Chipper



